El Dios del Antiguo y del Nuevo Testamento y Cristo. No son consistentes.
Lo último que deseo hacer es molestar. Estuve en la Iglesia católica desde pequeña, y sin ser fanática me la tomaba muy en serio y con honestidad, pero he tenido inquietudes y el atrevimiento de hacer ciertos cuestionamientos sobre lo que se dice es «la Palabra de Dios», que se supone no se deben hacer;…
