Justicia y ley

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JUSTICIA: Dar a cada cual lo que le corresponde, pertenece o merece, según el derecho, la razón y la equidad.

LEY: Regla o norma, mandato o prohibición, que en las civilizaciones busca básicamente mantener el orden y estar al servicio de la justicia; de hecho la justicia es su objetivo, aunque no siempre resulta así.

Existen jueces que sacrifican la justicia por la ley y son capaces, por un tecnicismo legal, de condenar a prisión a un inocente (comprendiendo su inocencia) o de dejar en libertad a un culpable (aún sabiendo que lo es). Entonces dicen que actúan «conforme a Derecho».

Un juez comentó una vez: «no importa lo que yo piense, solo sigo la ley». Si no importa lo que el piense no es un juez entonces, solo es un revisor de leyes.

Se dice que la abogacía es una profesión que se aprende estudiando pero se practica pensando.

Hace tiempo un hombre compró, sin saberlo, un automóvil que había sido robado. Duró un tiempo con él hasta que el vehículo reportado le fue quitado por las autoridades y estuvo algunos días en prisión. Posteriormente se comprobó que él había sido un comprador de buena fe y salió libre.

Y más recientemente, otro hombre compró con sus ahorros de años otro vehículo, el cual no sabía que había sido robado. A veces las personas contactan por medio de periódicos a gente que venden sus automóviles, y los compran sin saber la procedencia de estos. Este señor no corrió con tanta suerte. Se comprobó que el también había sido un comprador de buena fe que ignoraba que el auto había sido robado, pero la ley dice que comprar y poseer cosas robadas es un delito, así que el juez que le tocó, haciendo caso a esa ley al pie de la letra, lo sentencia a algunos años de prisión.

En cuanto a los abogados, pueden elegir ponerse a favor de la justicia o su único objetivo es ganar todos los casos sin importar la inocencia o culpabilidad de su defendido, ya que ello constituye su éxito profesional. Incluso en una serie de televisión norteamericana un profesor abogado decía a sus alumnos «el objetivo es ganar los casos, la justicia es cosa de Dios.»

Ojalá la reputación y éxito consistiera en cuantas veces se contribuyó a hacer justicia en lugar de cuantos casos ganados.

PARA LOS ABOGADOS (Autora: Virginia Greco, en su libro «¿Por qué eres»?).

ESTUDIA: El derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos, cada día serás un poco menos abogado.

PIENSA: El Derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.

LUCHA: Tu deber es luchar por el Derecho…pero si un día te encuentras con que El Derecho está en conflicto con la Justicia,  lucha por la Justicia.

TRABAJA: La abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de la Justicia.

SE LEAL: Leal para con tu cliente, al que no abandonarás hasta que comprendas que es indigno de ti.

Leal con tu adversario aún cuando él sea desleal contigo.

Leal con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tu dices y en cuanto al Derecho, a menudo confiará en el que tu invocas.

TOLERA: Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieras que se tolere a la tuya.

TEN PACIENCIA: En el Derecho, el Tiempo se venga duramente de lo que se hace sin su colaboración.

TEN FE: Confía en el Derecho como en el mejor instrumento para la convivencia humana.

Ten fe en la Justicia como destino normal de el Derecho.

Confía en la paz como sustituto bondadoso de la Justicia.

Y por encima de todo, ten fe en La Libertad, ya que sin ella no hay Derecho, ni Justicia ni Paz.

OLVIDA: La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla vas cargando tu alma de rencor, llegará el momento en que la vida te resultará insoportable.

Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.

AMA TU PROFESIÓN: Trata de considerar a la abogacía de tal manera que el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor proponerle que se haga abogado.

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